España, Grecia e Italia, donde más crecen los ‘ninis’ durante la crisis

La economía nacional, la octava de la UE con más jóvenes en paro que tampoco estudia. Las personas de entre 20 y 24 años que ni estudian ni trabajan ha pasado del 13,2% en 2006 al 22,2% en 2016.

Aunque inicialmente nini era un término que hacía referencia a los jóvenes apáticos de menos de 25 años que ni estudiaban ni trabajaban, actualmente es una palabra que, como consecuencia de la crisis económica, también se emplea para referirse a los que, a pesar de que han finalizado sus estudios y haber hecho incluso un máster, no encuentran trabajo. España es el tercer país europeo, sólo superado por Italia y Grecia, donde más ha aumentado este colectivo durante la crisis. Si en 2006, antes de que estallara la burbuja inmobiliaria y de que la crisis mundial se extendiera por todo el planeta, el 13,2% de los jóvenes entre 20 y 24 años estaba en esta situación, en 2015 este porcentaje se ha disparado al 22,2%, nueve puntos más que hace una década, según una encuesta que publicó ayer la oficina estadística europea, Eurostat.

El problema de los ninis en España ha abierto hasta batallas judiciales entre padres e hijos, como el caso de un hombre que harto de pasarle la pensión alimenticia a su hijo, de 24 años, logró en mayo que la Audiencia de Pontevedra le diera la razón porque el joven estaba completamente sano para ganarse la vida. Incluso se ha creado una red social para ninis con foros de debate para que se cuenten sus problemas en un medio en el que se sienten cómodos, mejoren la comunicación con sus progenitores y se decidan de una vez a buscar trabajo.

España es el sexto país de la Unión Europea en el que más jóvenes ni estudian ni trabajan. Lo más llamativo es que, si hace diez años –en 2006– la economía española era el decimo octavo país con más ninis de Europa, según Eurostat, en 2015 el país ha escalado hasta la sexta posición de la Unión. Pero no sólo es preocupante que haya tantos millenials que ni estudian ni trabajan sino que, en este mismo periodo, España es el país en el que más ha caído el porcentaje de jóvenes que combinan el trabajo con los estudios, lo opuesto a los ninis. Mientras que en 2006 los jóvenes que se embarcaba en el mundo laboral y seguían formándose eran el 13,6%, en 2015 este porcentaje se redujo 4,4 puntos, hasta el 9.2%.

La buena noticia es que la tasa de ninis está comenzando a reducirse. En 2015 fue la más baja desde 2008, por lo que el dato no parece tan malo tras años como el de 2013, cuando el 26% de los jóvenes ni estaba formándose ni trabajaba. Ese año parece ser un punto de inflexión y, después de que en 2014 la tasa se redujese al 24,8%, 2015 se convirtió en el segundo año en el que descendió la abulia joven en nuestro país.

El problema es que la población de jóvenes más aplicada sigue siendo demasiado baja. En los últimos diez años, de hecho, el porcentaje de personas entre 20 y 24 años que compatibiliza un trabajo con los estudios no dejó de caer entre 2007 (13,7%) y 2014, cuando se paró en el 8,7%. De nuevo, la nota positiva la pone el hecho de que el año pasado fue el primero en 10 años en el que se vieron los primeros brotes verdes. Otro dato esperanzador es que, a falta de trabajo, cada vez más jóvenes dedican su tiempo por completo a estudiar: un 17% más en 2015 respecto a 2006.

Fuente: Expansión