Las medidas abocadas a ir vía Decreto

El bloqueo político y el Parlamento fragmentado que han protagonizado la actualidad política de los últimos ejercicios han acostumbrado a la clase política y a los ciudadanos a un escenario de prórroga presupuestaria. El primer año en que el Gobierno de Mariano Rajoy se vio con serias dificultades para sacar adelante sus cuentas, en 2016, el Ministerio de Hacienda que dirigía Cristóbal Montoro blandió que sin Presupuestos no habría revalorización de las pensiones ni subida salarial para los funcionarios. En 2017, estas amenazas se fueron disipando. El Gobierno del PP, como el del PSOE ahora, admitió que sí que verían la luz una serie de decretos para regular éstas y otras cuestiones clave. Así lo planteó ayer la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que aludió a la subida del Salario Mínimo a 900 euros en 2019, la revalorización de pensiones o medidas para facilitar el acceso a vivienda, que se podrán aprobar a través de reales decreto. 

Sobre las pensiones, destacó el compromiso “absolutamente serio” del Ejecutivo con el colectivo, por lo que explicó que se arbitrará la subida vía decreto si no hay Presupuestos Generales del Estado (PGE) y aclaró que si finalmente el IPC termina este año en el 1,8% o 1,9%, los pensionistas recibirán una compensación por lo que han dejado de percibir, y que en 2019 se actualizarán sus prestaciones en función de la inflación, mientras que las pensiones mínimas subirán por encima del IPC. 

Sin embargo, aunque se desestime la importancia política de sacar adelante los Presupuestos, las Cuentas siguen siendo un vector de políticas económicas, por lo que Montero advirtió ayer de que “algunas” partidas recogidas en el plan presupuestario se quedarán “en el camino” y no se podrán desarrollar todas si no se aprueban los Presupuestos de 2019. “Habrá algunas partidas que se puedan llevar a cabo vía Real Decreto, otras que se queden en el camino porque no se puede sustituir un programa de Presupuestos”, reconoció en declaraciones a La Sexta. 

Según Montero, “la totalidad de compromisos e ilusiones no se podrían desarrollar si no hay PGE”, aunque, en todo caso, enfatizó que habrá un “estímulo importante” por parte del Gobierno para continuar con sus tareas y que se podrán articular jurídicamente algunas partidas vía real decreto. Fuentes de Hacienda trasladan que las partidas de gasto de los distintos Ministerios se verían afectadas por una prórroga, entre ellas, las infraestructuras. 

En lo que respecta a las medidas fiscales previstas, el que no haya Presupuestos no afectará a los nuevos impuestos, la tasa Google, la tasa a las transacciones financieras, y diversas alzas fiscales contenidas en el anteproyecto de ley de medidas contra el fraude, que se aprobarán en Consejo de Ministros en segunda ronda y entrarán en las Cortes. No está claro qué camino seguirán las subidas de impuestos que Hacienda iba a introducir en los Presupuestos, el caso del tipo mínimo de Sociedades del 15% y el gravamen del 5% de los dividendos del extranjero, así como el alza en el IRPF a partir de 130.000 euros, de 140.000 para las rentas del ahorro, y en Patrimonio. El Fisco traslada que se analizará qué ocurre con estas medidas, que también podrían incorporarse a algún Decreto o alguna norma en tramitación. 

En cualquier caso, la titular de Hacienda aseguró que la “hoja de ruta” del Gobierno, y lo que “tiene en la cabeza” es intentar aprobar mejoras que considera “urgentes” para la ciudadanía con los Presupuestos, para lo que trabaja “intensamente” por conseguir alianzas, ya que “es mucho mejor que haya PGE”. 

La ministra considera que “no depende del Gobierno si otros partidos no quieren sentarse en la mesa”, tras haber trasladado a determinadas fuerzas (independentistas) que “no va a aceptar ningún tipo de contrapartida ni cesión que no sea hablar de PGE”. “Eso hace que algunos parece que se autoexcluyan, aunque tenemos esperanza”, agregó Montero.

Fuente: Expansión