La banca confía en que la ley concursal ayude a reabrir el grifo del crédito

Real Decreto/ Los bancos creen que las provisiones que liberarán al entrar en el capital de las empresas facilitará la concesión de créditos. También valoran positivamente que se agilicen las refinanciaciones.

El Real Decreto aprobado ayer por el Gobierno para garantizar la supervivencia de las empresas endeudadas tendrá, en opinión de la banca, un óptimo efecto indirecto: ayudará a que se reabra el flujo del crédito. La normativa permitirá que las entidades financieras liberen provisiones en aquellas empresas en las que se vean obligadas a entrar en el capital, algo que supondrá un nuevo balón de oxígeno para la banca tras años de crisis.

“La medida es buena para la sociedad en su conjunto pues aunque no es la finalidad ultima, contribuirá también indirectamente a la reactivación del crédito por la limitación de las provisiones”, señala Enric Rovira, director de banca corporativa y subdirector general de Banco Sabadell.

Este nuevo impulso al crédito llegaría en un momento en el que los bancos están comenzando a enfocarse en dar más préstamos. Las grandes entidades españolas lo manifestaron durante sus presentaciones de los resultados de 2013, y así lo están plasmando con distintas ofensivas para dar nuevos préstamos, en especial a empresas.

Reflejo de ello, el crédito a empresas creció tímidamente en enero, un 0,09%, según datos del Banco de España. Aunque las cifras son todavía discretas, desde las entidades destacan que lo importante es que “haya flujo positivo, en un entorno de desapalancamiento como el que atraviesa la economía española”.

Este factor se une a otros impulsores del crédito como la recapizalización hecha por la banca española en los últimos años, el esfuerzo en provisiones y la reapertura de los mercados mayoristas.

Desde las entidades advierten de que el efecto positivo que tendrá la entrada en vigor de la nueva ley concursal podría ser interpretado a la inversa. Así, a pesar de que ayudará generar nuevos créditos, el saldo total se reducirá al convertir préstamos en capital.

La letra pequeña

Desde las entidades precisan que todo está pendiente de la letra pequeña que tiene que desarrollar el Banco de España para permitir liberar las provisiones. El regulador debe desarrollar la circular pertinente lo antes posible, según apremian desde Economía. Las condiciones iniciales son que el regulador estime que la empresa es viable, y las acciones en las que se convierta la deuda penalizarán en términos de capital, aunque desde las entidades reconocen que les compensa.

Junto al empujón al crédito, la banca valora muy positivamente las medidas emprendidas por el Gobierno, en cuya elaboración ha participado activamente. Lo que más agradecen desde el sector financiero es que se desatasque la situación de compañías en las que las refinanciaciones estaban bloqueadas por falta de acuerdo (además de las provisiones impuestas por el Banco de España) y que se agilice la solución para empresas en las que el dueño prefiere llevar la empresa a concurso a ceder el control.

“Con el Decreto, el empresario compensará la dilución en el capital a cambio de no soportar una deuda insostenible y asegurando además un marco financiero estable a medio plazo”, señalan desde uno de los principales bancos.

“Se trata de una resolución equilibrada en la que el sacrificio de todas las partes permitirá salvaguardar el tejido productivo español, en aquellos casos en que se trate de empresas viables y con una cartera diversificada, dando continuidad así a su actividad y evitando en muchos casos la destrucción de empleo”, añade Rovira.

Desde la Asociación Española de Banca (AEB), matizan sin embargo que no todo son ventajas para la banca en esta regulación, ya que obligará a asumirá sacrificios adicionales. “Los bancos españoles tendrán que admitir, una vez más, la asunción de mayores compromisos a través de quitas de la deuda, capitalización de la misma y otras fórmulas de refinanciación contempladas en esta iniciativa”, señalan desde la patronal bancaria.

Fuente: Expansión. J.Zuloaga